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121 min
Drama | Historia | Biopic | Social
Director:
Kirk Jones
Ambientada inicialmente en la Escocia de los años 80, la trama sigue a John (interpretado por Robert Aramayo), un adolescente brillante, divertido y apasionado del fútbol cuya vida da un vuelco a los 15 años cuando comienza a desarrollar tics físicos y vocales incontrolables. En una época en la que el Tourette era prácticamente desconocido y malinterpretado incluso por los médicos, John es estigmatizado, tildado de "loco" y se ve obligado a vivir años de aislamiento, vergüenza y soledad.
El giro crucial ocurre cuando John, ya en sus veinte, conoce a Dottie (Maxine Peake), la madre de un antiguo compañero de clase que padece una enfermedad terminal.
Escritores:
Kirk Jones
Mi valoración global:
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Producción: |
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Es complejo hacer una película sobre el síndrome de Tourette y que el espectador no se cortocircuite pensando si puede reírse o no de las situaciones tan comprometidas que se pueden generar. Pero Kirk Jones nos lo deja muy claro desde el principio cuando en el prólogo de la película vemos a John Davidson esperando en la fila para recibir su medalla de manos de la Reina Isabel II, y los nervios lo traicionan mientras grita "¡Que se joda la Reina!". Todo un momentazo deliciosamente iconoclasta que sirve como punto referencia para indicarnos sus intenciones y abrirnos las puertas al síndrome de Tourette de la forma más empática y divertida posible, gestionando de forma extraordinaria ese inestable balancín que regula la diversión y la compasión.
A partir de aquí la cinta se convierte en una estructura clásica de un biopic con sus ritmos convencionales, luce mejor cuando se centra en lo cotidiano: la dificultad de encontrar trabajo, el miedo a las citas románticas; y remonta por completo cuando aparece el personaje de Dottie como contrapunto definitivo a la madre del protagonista. Se ha alabado mucho, y con razón, la labor interpretativa de Robert Aramayo tras el John Davidson adulto pero también hay que destacar la que realiza el joven Scott Ellis Watson con el John Davidson adolescente.
Lo mejor:
Haber conseguido una comedia de modales que rompe todas las reglas de los buenos modales. La escena del juicio es totalmente delirante.
Lo peor:
La sensación de que se han suavizado demasiado algunas situaciones y tramos vitales del protagonista para encajar mejor en ese concepto de película amable.
Fecha de visionado:
03-01-2026